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Guadalupe Cisneros-Villa :
Nací un ...
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TE BESO
En el canto negro de la noche
el viento norteño, me arrastra
me empuja y me deposita
hacia tu merced…
Hincada ante ti, poeta
desnuda me presento
sólo con el rebozo de mi anhelo.
Y mis labios besan tus pies
los acaricio lentamente,
deshojando cada pétalo,
cada hoja de deseo…
Continuando este peregrinaje
afirmo mis palmas
en tus tobillos
para devorar tus pantorrillas.
Deslizándose mis manos
por el sendero de tus muslos
encuentro refrigerio
busco el consuelo…
Y en tus rodillas
se olvidan los dolores ajenos
aquellos que me impedían
tanto tiempo antes amar.
Sumisa mis labios, mi boca
continúa su peregrinaje
por tu entrepierna
y reposa ahí me alma, serena…
Mientas las mariposas bailan
sobre tu vientre,
son libres, y vuelan,
junto a mí en este Edén,
que ahora es tu cuerpo…
Y cierro tus ojos
para que no me veas
no quiero dar explicaciones
y no se si sea ella
la que no tiene nombre
pero, te conjura en su memoria
Siguen diligentes mis labios
sobre tu cuello
a morodisqueo te cosquillo
pruebo más de tu piel…
No llevo prisa
es sólo la infancia
de este siglo
que empezamos a vivir…
Y lame mi lengua
la llanura de tu pecho
sabor a canela
al cacao de nuestro pueblo
en un mezcla salada
de sudor en ello…
Me sumerjo en lo profundo
de tus hombros
para resbalarme
por las olas de tus brazos
para correr libre por tu espalda
Divina, formación de hombre
y ahí me detengo décadas
contemplo su brillo su hermosura
saciando en ella mis ansias y placer…
El timbre de tu profundidad
me llama, pero callo
no le permito decir mi nombre
no le dejo saber quien soy…
Y en mi hambre de mujer azteca
sólo se intensifica al buscar
¡tu huerto…!
Y entro a los surcos de tu jardín
me harto, hasta saciar
en tu viña salta mi lengua
satisfecha
sólo bebe
sólo devora
y toma lo que le pertenece
el afán de su trabajo…
Y después de haberte
probado entero
por ultimo me detengo…
El sol ya esta saliendo
y ha regresado el viento.
Sin pensarlo te beso
en la dulzura de tus labios
fundiendo nuestros cuerpos
¡por fin, por fin unidos…!
Pegados, amarrados en
este sólo verso.
¿Seré la que esperas?
¡Sólo ahora tu boca tiene la respuesta!
DÍA SOLEADO
Salio el sol vestido en su esplendor
tocando con su túnica la vida
acoge en su rayo abrasador
la materia donde estaba caída
¡dando a todo un nuevo color!
Expulsando el día nublados y frió…
puliendo el ambiente con su brillo.
Se despierta la flor de su descanso
lentamente se estira y bosteza
con sus pétalos a la brisa abrazo
y su tallo con los rayos lidea…
Coqueta, inquieta, dándose el gustazo
se arregla y luce tan hermosa
sintiéndose entre el jardín la diosa…
El Pájaro Campana regresa a su nido
se deleita entonado sus canciones
resucitando el ánimo abatido
sus melodías despiertan emociones
dando ilusiones al amor afligido…
Galante con su plumaje se exhibe
en el vientecillo a la hembra percibe.
Baila el Cipré en el bosque soberano
suelto acompaña en el encanto a los pájaros
bajo el linaje del frondoso pino gitano
se abre camino entre los bejucos avaros
animoso cubre con sus brotes al humano…
¡Se mueve y retoce al compás de la melodía
convocando a todos en esta armonía!
Y la mariposa vuela entre la varilla
elevándose extensa en el alborozo
en sus alas irradiantes y amarillas
distraída se deja guiar por el gozo
de las campanas en las capillas…
¡Se desliza y salta así apresurada
en la magia del momento encantada!
SOBRE ELEFANTES
Cabalgo, jorobada, sobre la espalda del elefante
infectada de la ponzoña de este mal que me enferma,
que se ha metido hasta mis venas y envenena,
mis sentimientos, mis emociones y mis ideas.
Galopeo con una cadena en mis tobillos
aunque quisiera detenerlo y bajarme no puedo,
solo “el” puede abrir con llave el candado,
y librar mis pies de estos grillos.
Y es por eso que tengo que seguir este camino
hasta volverlo a encontrar en las gotas de la lluvia,
en la sonrisa de la orquídea o en la noche tierna,
sólo “el” tiene en sus manos mi condena.
Escucho en la distancia tus gritos cuando me buscas
y tapo mis oídos porque no puedo regresar,
y mi alma llora y quiere encontrar la melodía,
de ese canto que juntas un día pudimos cantar.
Veo mis versos esconderse entre la selva
del menosprecio y del olvido, y me atormenta,
pensar que iré a caer en este precipicio sin salida,
que mis letras mueran, solas, y nadie las pueda enterrar.
Pero ahora sigo mi camino y no me puedo detener
tengo que dejar que el viento polar mi guié,
hasta el destino hasta esa línea donde esta el,
necesito rescatar mi calma, para así a ti volver…
Se mece en una soltura insolente la melancolia
en las membrenas moviles que resguardan mis ojos,
en el nucleo central del organo nace un huracan,
un manantial que corre desbordandose sin medida.
Y en lo profundo de la cavidad de mi cuerpo
en la region de mi intimidad, lo llama, lo reclama
y se ahogan las mariposas en el vapor de la ausencia,
es por eso que tengo que continuar sin parar.
Acelera tu carrera y acompañame Dulce Paloma
que este curso no tiene freno y avanzo,
sin rumbo ni brujula que me guie mas que su aliento,
mas que el olor de su cuerpo como tierra mojada…
Los grillos se aprientan y mis pies dezcalsos sangran
los lame las manecillas de un reloj viejo,
y el techo que me proporciona luz se cierra,
se oscurese y los truenos danzan, metiendose el sol.
¡Maldito destino! que me ato a “el”, hombre del mar,
cuando ese dia en mis playas azoto el viento,
y beso mi labios asi marcando mis anhelos con su paso,
condenado y malvdo “el” que un dia me quiso amar…
LA PLAYA DE ARISU
Detente por un momento,
sólo quiero ver en tus ojos.. mi reflejo
retratando este instante silencio,
entre la luna y el sol callado.
Amemos juntos la arena calida
partículas que se pasean libres
patentes en nuestros pies descalzos.
Disfrutemos la canción de las palmeras
que en conjunto con las sirenas
desbordan sus melodías sobre las olas
¡y nos llaman… a los dos nos llaman!
Naveguemos en recintos pasionales
llevándonos a lugares vedados,
escondites secretos y aventureros.
Hacia un paraíso de árboles frutales
manjares que nos embriagan
zumos que la sed de amor aplacan.
Ilusiones dibujadas en el viento
entre las rocas y el aire sereno,
compartiendo secretos con los caracoles,
haciendo de ellos cómplice de nuestro sueño.
Esas lunas traviesas que nos provocan
a bailar entre las estrellas,
movimientos acomodados al destino,
y al ritmo del sonido,
del latido de tu corazón bohemio.
Olvidemos el pasado mohíno;
toma mi mano y este instante caminemos juntos,
hacia un sendero desconocido,
donde solo importa el suspiro
¡Tuyo y mío!